José Miguel, volando alto con los Fondos Sapiencia

José Miguel González vibra con la música. Toca la batería, la gaita y la guitarra. Aprendió a tocar este último instrumento porque lo inspiró Silvio Rodríguez, su artista preferido. Pertenece a la Red de Escuelas de Música de Medellín y sus géneros predilectos son el rock, la guabina y el pasillo. “La música me ha llevado a muchos viajes sin salir ni siquiera de mi barrio”, comenta.

También tiene otra pasión: los sistemas, y a eso es a lo que espera dedicarse profesionalmente. Inspirado por su padrastro y su tío, los cuales son ingenieros de sistemas, decidió presentarse a este pregrado en la Universidad Nacional. Fue admitido y estudia con el apoyo del Fondo Sapiencia EPM y Universidades.

“Antes de la música mi pasión fueron los sistemas. Me mantenía en el computador leyendo y viendo a mi padrastro arreglar computadores. Elegí esta carrera porque me gusta, me interesa y quedé sorprendido de pasar a la Nacional porque el examen fue difícil. Estoy acá por mérito propio y suerte”, comenta José Miguel.

Siempre tuvo claro que tenía que estudiar. No quería una vida sin pasar por la universidad y hoy está encaminado en ese propósito porque quiere estar feliz y dedicarse a lo que lo apasiona. Desea despertarse “sin pereza” para ir a trabajar y motivado por tener un proyecto de vida y una profesión que le exija.

Al Fondo llegó por referencias de conocidos y porque a su colegio, el Centro Educativo Autónomo, fueron a dar una charla sobre el programa. “Llené el formulario, recogí todos los papeles y fui a legalizar el crédito con mi mamá. Cuando nos dijeron que estaba aprobado, ella se puso a llorar de la felicidad, ahora mi misión es mantener el Fondo”, explica.

Ve la educación como una salvación. Considera que estudiar una carrera que lo apasione lo ayudará a tener argumentos al momento de tomar decisiones importantes en su vida. “Salvación también es libertad. Cuando me educo tengo en qué enfocar mi tiempo y mi mente… mi energía la ocupo en algo que me gusta y que sé que me va a dar un buen futuro”.

“Volaré, tengo que domar el fuego para cabalgar seguro en la bestia de futuro que me lleve a donde quiero”, entona Silvio Rodríguez en El jardín de la noche y eso, precisamente, es lo que está haciendo José Miguel. Volará alto, muy alto, a ese futuro que desde hoy está construyendo.

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